El Cabrales |
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Del mismo modo que las barricas actúan sobre la personalidad final del vino, la humedad, la luz y otros factores de la cavidad intervienen decisivamente en su maduración final. Este periodo comporta entre los dos y cuatro meses, tiempo en el que soportan una temperatura de entre 8 y 12 grados y una humedad que llega al 90 por ciento. |
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En estos recintos, las piezas almacenadas reciben los denominados “soplados” o vientos fríos del exterior. En ciertos casos los quesos se ahúman con madera de enebro. Pero, claro, esta posibilidad queda a disposición de cada quesero. El Cabrales tiene su origen en los picos de Europa, una región recorrida por una cordillera que presenta numerosas simas, galerías y cuevas. Resultado de una constante e incisiva erosión causada por la lluvia. |
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El Cabrales es un queso que se comercializa semicurado y curado, de composición grasa a extragrasa. Su corteza, dado su carácter untoso, es pegajosa al tacto y desprende un fuerte olor, un aroma intenso que persiste en su interior. Con todo, el sabor es suave, agradablemente ácido y picante. Las piezas de queso se venden con un peso que oscila entre los dos y cuatro kilos. |
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Su elaboración se inicia en junio y finaliza en septiembre. Interviene en su elaboración leche sin pasteurizar de gran calidad procedente de vacas de la alta montaña. Durante su elaboración se utiliza el cuajo natural y los mismos métodos que hace siglos. |
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